Dos son los temas finales del capítulo 4: sucesiones y sacrificios. ¿Adivinen que tienen ambos en común?
(יג) ט֛וֹב יֶ֥לֶד מִסְכֵּ֖ן וְחָכָ֑ם מִמֶּ֤לֶךְ זָקֵן֙ וּכְסִ֔יל אֲשֶׁ֛ר לֹא־יָדַ֥ע לְהִזָּהֵ֖ר עֽוֹד׃ (יד) כִּֽי־מִבֵּ֥ית הָסוּרִ֖ים יָצָ֣א לִמְלֹ֑ךְ כִּ֛י גַּ֥ם בְּמַלְכוּת֖וֹ נוֹלַ֥ד רָֽשׁ׃ (טו) רָאִ֙יתִי֙ אֶת־כׇּל־הַ֣חַיִּ֔ים הַֽמְהַלְּכִ֖ים תַּ֣חַת הַשָּׁ֑מֶשׁ עִ֚ם הַיֶּ֣לֶד הַשֵּׁנִ֔י אֲשֶׁ֥ר יַעֲמֹ֖ד תַּחְתָּֽיו׃ (טז) אֵֽין־קֵ֣ץ לְכׇל־הָעָ֗ם לְכֹ֤ל אֲשֶׁר־הָיָה֙ לִפְנֵיהֶ֔ם גַּ֥ם הָאַחֲרוֹנִ֖ים לֹ֣א יִשְׂמְחוּ־ב֑וֹ כִּֽי־גַם־זֶ֥ה הֶ֖בֶל וְרַעְי֥וֹן רֽוּחַ׃ (יז) שְׁמֹ֣ר (רגליך) [רַגְלְךָ֗] כַּאֲשֶׁ֤ר תֵּלֵךְ֙ אֶל־בֵּ֣ית הָאֱלֹהִ֔ים וְקָר֣וֹב לִשְׁמֹ֔עַ מִתֵּ֥ת הַכְּסִילִ֖ים זָ֑בַח כִּֽי־אֵינָ֥ם יוֹדְעִ֖ים לַעֲשׂ֥וֹת רָֽע׃
(13) Mejor es un joven pobre pero sabio que un rey viejo pero necio, quien ya no tiene el sentido de prestar atención a las advertencias. (14) Pues el primero puede salir de un calabozo para convertirse en rey; mientras que el segundo, aunque nacido en la realeza, puede convertirse en un pobre. (15) [Sin embargo,] Reflexioné sobre todos los vivos que caminan bajo el sol junto con ese sucesor juvenil que ocupa su lugar. (16) Incontables son las multitudes de todos aquellos que los precedieron; y por lo tanto, nunca escucharon hablar del joven talentoso. Y las generaciones posteriores tampoco lo aclamarán. Pues a pesar de su sabiduría, él también será olvidado. Pues eso también es vano y un esfuerzo en vano. (17) No seas demasiado ansioso por ir a la Casa de Dios: más aceptable es la obediencia que la ofrenda de los necios, pues no saben hacer nada más que hacer el mal.
1) ¿Quién ha vivido una sucesión en un puesto de liderazgo, ya sea que tomo un puesto que dejó alguien o tuvo que dejar un puesto que tomó otra persona? ¿Cómo fue esa experiencia? ¿Qué sintieron? ¿Cuáles son los problemas típicos que enfrentan por un lado los líderes que tienen que dejar su poder y por otro lado los que ocupan ese nuevo lugar?
Kohelet parecería estar dejando en claro que un gobernante no siempre puede anticipar quién será su sucesor ni cómo se recibirá esa transición. Un rey puede reconocer que a pesar de sus años y su experiencia su visión del mundo y manera de gobernar ha sido desafiada o ya no llega a la gente. Puede ahí reconocer que todo lo grandioso que piensa que es en realidad "pasará" y reconocer que su puesto fue ocupado por alguien antes y será ocupado por alguien después. ¿Puede haber algo más sano para un líder que realmente meditar en esta idea? ¿Quizás Kohelet no está insistiendo en que la vanidad del poder sea justamente lo necesario para servir a un proyecto más exitoso para la humanidad que para el inviduo?
A veces un rey hereda un trono de su padre y lo mejora:
(3) El Señor estuvo con Iehoshafat porque siguió los caminos anteriores de su padre David, y no adoró a los Baales, (4) sino que adoró al Dios de su padre y siguió sus mandamientos, a diferencia del comportamiento de Israel. (5) Así que el Señor estableció el reino en sus manos, y todo Judá le ofrecía presentes a Iehoshafat. Tenía riqueza y gloria en abundancia. (6) Su mente estaba elevada en los caminos del Señor. Además, él abolió los santuarios y los postes sagrados de Judá.
Sin embargo es más común lo opuesto, un rey justo y ético se corrompe por el poder y pierde su posición:
(4) Jehorám (primogénito de Iehoshafat) procedió a afianzar su reino paterno y pasó a cuchillo a todos sus hermanos, así como a algunos de los oficiales de Israel. (5) Jehorám tenía treinta y dos años cuando se convirtió en rey, y reinó en Jerusalén durante ocho años. (6) Siguió las prácticas de los reyes de Israel, haciendo lo que la Casa de Acab había hecho, pues se casó con una hija de Acab; hizo lo que era desagradable al Señor.
¿A qué personaje famoso de Bereshit le sucede algo similar?
Kohelet parecería afirmar que el éxito del liderazgo es siempre cortoplacista.
Aquí el desafío no es la vejez del líder sino su necedad. Esto tiene sentido si consideramos que para nuestros maestros la vejez es sabiduría no inutilidad (como sucede para gran parte del mundo moderno):
(כ) אֱלִישָׁע בֶּן אֲבוּיָה אוֹמֵר, הַלּוֹמֵד יֶלֶד לְמַה הוּא דוֹמֶה, לִדְיוֹ כְתוּבָה עַל נְיָר חָדָשׁ. וְהַלּוֹמֵד זָקֵן לְמַה הוּא דוֹמֶה, לִדְיוֹ כְתוּבָה עַל נְיָר מָחוּק. רַבִּי יוֹסֵי בַר יְהוּדָה אִישׁ כְּפַר הַבַּבְלִי אוֹמֵר, הַלּוֹמֵד מִן הַקְּטַנִּים לְמַה הוּא דוֹמֶה, לְאֹכֵל עֲנָבִים קֵהוֹת וְשׁוֹתֶה יַיִן מִגִּתּוֹ. וְהַלּוֹמֵד מִן הַזְּקֵנִים לְמַה הוּא דוֹמֶה, לְאֹכֵל עֲנָבִים בְּשֵׁלוֹת וְשׁוֹתֶה יַיִן יָשָׁן. רַבִּי אוֹמֵר, אַל תִּסְתַּכֵּל בַּקַּנְקַן, אֶלָּא בְמַה שֶּׁיֶּשׁ בּוֹ. יֵשׁ קַנְקַן חָדָשׁ מָלֵא יָשָׁן, וְיָשָׁן שֶׁאֲפִלּוּ חָדָשׁ אֵין בּוֹ:
(20) Elisha ben Abuyah dijo: ¿A qué se compara aquel que aprende cuando es niño? A la tinta escrita sobre un papel nuevo. Y aquel que aprende cuando es anciano, ¿a qué se compara? A la tinta escrita sobre un papel ya usado. Rabí Yose ben Judá, un hombre de Kfar Ha-babli, dijo: ¿A qué se compara aquel que aprende de los jóvenes? A aquel que come uvas verdes y bebe vino de su lagar; y aquel que aprende de los ancianos, ¿a qué se compara? A aquel que come uvas maduras y bebe vino viejo. Rabí dijo: no mires el contenedor sino lo que hay en él: hay un contenedor nuevo lleno de vino viejo, y un contenedor viejo en el que ni siquiera hay vino nuevo.
Para Kohelet el joven que está por ejemplo en prisión (débil y sin poder) supera al líder de turno debido a su sabiduría. Quizás sea por esta razón que está el próximo líder en prisión porque justamente tiene una sabiduría o verdad que desafía la autoridad del líder actual debido a su necedad.
Veamos qué opina Rashi de todo este pasaje. Vamos a leerlo y tratar de entender qué quiere enseñarnos según su intepretación:
(1) Mejor es un joven pobre pero sabio. Esta es la inclinación buena, ¿y por qué se le llama "joven"? Porque llega a una persona solo a la edad de trece años.
(2) Pobre. Porque los miembros no le obedecen, como [obedecen] a la inclinación mala.
(3) Sabio. Que da a una persona inteligencia para [seguir] el camino correcto.
(4) Que un rey viejo y necio. Esta es la inclinación mala, que gobierna sobre todos los miembros. "Viejo", porque cuando un niño nace, llega a él, como está escrito: "el pecado está a la puerta". Y necio. Porque lo desvía en el camino del mal. Se explica en el Midrash de esta manera.
(5) Que ya no sabe cómo ser vigilante. Porque ha envejecido y ya no acepta la corrección.
Analicemos ahora el versículo final. ¿Qué es lo que nos está diciento Kohelet en palabras bien simples?:
(17) No seas demasiado ansioso por ir a la Casa de Dios: más aceptable es la obediencia que la ofrenda de los necios, pues no saben hacer nada más que hacer el mal.
Comparemos esta idea con otros pasajes similares del Tanaj:
Pero Samuel dijo: "¿Se deleita el Señor en holocaustos y sacrificios como en la obediencia a los mandamientos del Señor? ¡Seguramente, la obediencia es mejor que el sacrificio, y la sumisión que la grasa de los carneros.
"¿Para qué necesito todos tus sacrificios?" Dice DIOS. "Estoy saciado con los holocaustos de carneros, y la grasa de animales engordados, y la sangre de toros; Y no me deleito En corderos y machos cabríos.
Kohelet diría que llegar al sacrificio es un gasto innecesario y deberías haber evitado llegar a traer ofrendas de culpa o transgresiones. LLegar al sacrificio implicaba mucho tiempo y mucho gasto que podría haberse evitado.
(21) Detesto, desprecio tus festivales, no me aplacan tus asambleas solemnes. (22) Si me ofreces holocaustos, o tus ofrendas de grano, no las aceptaré; no prestaré atención a tus presentes de animales engordados. (23) Dispénsame el sonido de tus himnos, y que no escuche la música de tus laúdes. (24) Pero que la justicia brote como agua, y la rectitud como un arroyo inagotable. (25) ¿Ofreciste sacrificio y oblación a mí durante esos cuarenta años en el desierto, oh Casa de Israel?
Aunque Kohelet siempre desafía la sabiduría convencional, aquí dice algo muy simple y coherente: trata de actuar apurado y sin reflexión. Trata de no llegar al extremo de tener que traer sacrificios. Ve al Templo para bien y no para mal.
El Talmud contrasta estas ideas:
וְאָמַר רַבִּי שְׁמוּאֵל בַּר נַחְמָנִי אָמַר רַבִּי יוֹנָתָן: מַאי דִּכְתִיב: ״שְׁמוֹר רַגְלְךָ כַּאֲשֶׁר תֵּלֵךְ אֶל בֵּית הָאֱלֹהִים״? שְׁמוֹר עַצְמְךָ שֶׁלֹּא תֶּחְטָא, וְאִם תֶּחְטָא — הָבֵא קׇרְבָּן לְפָנַי. ״וְקָרוֹב לִשְׁמֹעַ דִּבְרֵי חֲכָמִים״, אָמַר רָבָא: הֱוֵי קָרוֹב לִשְׁמוֹעַ דִּבְרֵי חֲכָמִים, שֶׁאִם חוֹטְאִים מְבִיאִים קׇרְבָּן וְעוֹשִׂים תְּשׁוּבָה.
El Rabí Shmuel bar Naḥmani dijo que el Rabí Yonatán dijo: ¿Cuál es el significado de lo que está escrito: "Guarda tu pie cuando vayas a la casa de Dios, y prepárate para escuchar; es mejor que cuando los necios ofrecen sacrificios, ya que no saben hacer el mal" (Eclesiastés 4:17)? Significa: Cuando entres en la casa del Señor, protégete de la transgresión, y si cometes una transgresión, trae un sacrificio ante Mí como expiación. El versículo continúa: "Y acércate y escucha las palabras de los sabios". Rava dijo: Prepárate para escuchar las palabras de los sabios, quienes, si cometen una transgresión, traen un sacrificio y se arrepienten.
Si el transgresor es inteligente (tiene auto-consciencia) va a traer un sacrificio junto a su arrepentimiento. Esto es un ataque al que piensa que el sacrificio es un sustituto al arrepentimiento. Robert Alter explica que los descritos en estos versículos son tan tontos que ni siquiera tienen la consciencia de hacer el mal, ni hablar la capacidad ni claridad mental para hacer el bien.
Erica Brown
Ésta es la conclusión de Berlin y Brettler, quienes resumen la conclusión en el capítulo 4 así: "Esta unidad contiene una serie de advertencias contra varios tipos de comportamiento que al principio podrían parecer aceptables para Dios y los humanos, pero cuando se llevan a los extremos, sin un sentido equilibrado del contexto, se vuelven objetables e incluso peligrosos, ya que podrían provocar la ira de Dios." El final del capítulo 4 avanza sin problemas hacia temas que se desarrollarán más a fondo en el capítulo 5: "Guarda que tu boca no sea imprudente, y no permitas que tu garganta se apresure a producir palabras delante de Dios. Porque Dios está en el cielo y vosotros en la tierra; por eso vuestras palabras deben ser pocas" (5:1).
El capítulo 4 comienza con la opresión de la vida y sus muchas injusticias diarias. Continúa en esta línea en todo momento, haciendo que este capítulo sea el más pesimista de todo el libro, hasta el punto de que un lector podría concluir que no hay nada que hacer. Pero al final del capítulo, Kohelet relaja su enfoque y busca consejos más predecibles que reflejen la práctica normativa y establecida. Ya sea que Kohelet se queje de la sucesión o de los sacrificios, el mensaje es el mismo. Los tontos siempre tomarán malas decisiones.


